En la aviación, cada gramo cuenta. Reducir el peso de los componentes permite disminuir el consumo de combustible y aumentar tanto el alcance como la carga útil. Por eso, incluso elementos pequeños, como las bolas transportadoras instaladas en el suelo de las bodegas de carga, pueden marcar la diferencia. Frente a las habituales bolas macizas de acero inoxidable, igus presenta una alternativa hueca que reduce su peso hasta un 49 % y funciona sin lubricación externa.
Tras la RCYL, una bicicleta fabricada a partir de un 50% de redes de pesca recicladas, igus marca el siguiente hito en movilidad sostenible: el primer cuadro de bicicleta inyectado con plástico reciclable. Décadas de experiencia en la producción de plásticos de alto rendimiento y la creación de la bicicleta RCYL, han permitido al fabricante alemán desarrollar tanto el cuadro como otros componentes de plástico de alto rendimiento para bicicletas.
Cada año, varios millones de toneladas de plástico acaban en los océanos. Alrededor de 1.600 ríos vierten la mayor parte al mar. Los residuos plásticos destruyen los ecosistemas marinos y contribuyen a la pérdida de biodiversidad. Para evitar que se extiendan incontroladamente por el agua y se conviertan en microplásticos, la start-up Plastic Fischer recoge residuos plásticos de ríos de la India e Indonesia con la ayuda de igus.