Los robots humanoides han dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una de las grandes tendencias de la automatización. Su presencia crece tanto en fábricas como en entornos de servicio, impulsada por los avances en inteligencia artificial y la necesidad de afrontar la escasez de mano de obra en numerosos sectores. En España, el mercado de robots humanoides podría crecer a un ritmo superior al 16% anual hasta 2030, según estimaciones de mercado. En este contexto, igus amplía su familia de robots humanoides con el lanzamiento de Iggy Rob Home, una nueva versión orientada a aplicaciones de servicio, educación e investigación. Disponible a partir de 55.000 euros, el sistema comparte la misma base tecnológica que el Iggy Rob Industrial presentado en 2025 y ha sido desarrollado íntegramente en Alemania, desde la mecánica hasta el software.
Tras la RCYL, una bicicleta fabricada a partir de un 50% de redes de pesca recicladas, igus marca el siguiente hito en movilidad sostenible: el primer cuadro de bicicleta inyectado con plástico reciclable. Décadas de experiencia en la producción de plásticos de alto rendimiento y la creación de la bicicleta RCYL, han permitido al fabricante alemán desarrollar tanto el cuadro como otros componentes de plástico de alto rendimiento para bicicletas.
Cada año, varios millones de toneladas de plástico acaban en los océanos. Alrededor de 1.600 ríos vierten la mayor parte al mar. Los residuos plásticos destruyen los ecosistemas marinos y contribuyen a la pérdida de biodiversidad. Para evitar que se extiendan incontroladamente por el agua y se conviertan en microplásticos, la start-up Plastic Fischer recoge residuos plásticos de ríos de la India e Indonesia con la ayuda de igus.